07 jul. 2010
Escrito por Mariano Blanco - Comentar la noticia ahora
Las mochilas a la espalda siempre han sido temidas por los Lladró de las tiendas de souvenirs, pero tenga cuidado si ve a una respetable señora llevando bajo el brazo un bolso de esos que se llevan en bandolera.
El otro día una señora de esta guisa entró en un restaurante y al dirigirse a su mesa, la correa del bolso se enfiló en una de esas protuberancias que tienen en el respaldo las sillas rústicas, desplazándola en el mismo momento en que dicha silla iba a ser ocupada por otra cliente anciana.
Las consecuencias fueron catastróficas!!!
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